BeDance Magazine¿Quieres ser un bailarín profesional?

Para llegar a ser un bailarín profesional podrías considerar los siguientes puntos:

1. Bailar es duro. Ningún bailarín se vuelve exitoso únicamente con su talento natural. Los bailarines son artistas y atletas, deben trabajar duro y perseverar. Los bailarines entregan años de su vida, sudor, lágrimas y en ocasiones sangre para tener el honor de actuar en un escenario. No sabemos al 100% si el trabajo tan duro funciona, pero sí sabemos al 100% que la falta de trabajo no funciona.

2. No siempre conseguirás lo que quieres. No siempre obtendrás el papel que deseas, no siempre obtendrás el trabajo en la compañía que quieres, etc. Esto nos enseña humildad y respeto hacia el proceso, el arte y los profesores que hemos elegido para enseñarnos.

3. Hay mucho que no sabes. Siempre hay algo que un bailarín puede aprender. Incluso de los peores maestros, coreógrafos o directores podemos aprender algo. En el momento en el que empecemos a creer que lo sabemos todo nuestra carrera comienza su descenso.

4. Puede no haber un mañana. Un bailarín nunca sabe cuando su carrera terminará… las compañías quiebran, las lesiones se hacen presentes, los accidentes ocurren, etc.  Baila cada día como si fuera la última función. Ejecuta cada clase con pasión!

5. Hay cosas que no puedes controlar. No puedes controlar quien te contrata, quien te despide, a quien le gusta tu trabajo, a quien no, las políticas que rigen una compañía. No desperdicies tu talento y tu energía preocupándote por cosas que están fuera de tus manos. Centrate en perfeccionar tu arte, en ser el mejor bailarín que puedes ser.

6. El escenario es fundamental. El conocimiento viene de la experiencia. Puedes tomar mil clases, pero sólo tendrás una comprensión filosófica de la danza al actuar en un escenario. Busca oportunidades para subir al escenario. Debes tener bastante experiencia escénica para poder decir que eres un bailarín profesional.

7. Demuestra que eres valioso. Conviértete en alguien indispensable. Llega temprano, apréndete el material, prepárate y, sobre todo, tienes que estar dispuesto a trabajar duro.

8. Siempre habrá alguien mejor que tú. Ya se trate de papeles, roles o trofeos, no importa. En lugar de quedar atrapado en el drama de lo que otros están haciendo a tu alrededor, céntrate en las cosas que son buenas, las cosas que necesitas para mejorar y las cosas que te hacen más feliz como bailarín.

9. No puedes cambiar el pasado. Todo el mundo ha cometido errores, y todo el mundo tiene momentos de gloria que quieren saborear. La danza es una forma de arte que nos obliga a concentrarnos en el presente. Para ser un maestro en la danza debemos estar en el momento; cuando la mente se distrae, los errores ocurren.

10. La única persona que puede hacerte feliz eres tú. Bailar en sí mismo no puede hacernos felices. La raíz de nuestra felicidad proviene de nuestra relación con nosotros mismos, no del papel que nos tocó bailar, de en que compañía se baila, o qué tantos concursos ganamos. Claro que estas cosas pueden tener efectos sobre nuestro estado de ánimo, pero a largo plazo, es en el interior de nosotros mismos donde se encuentra aquello que nos hace felices.

11. Siempre habrá alguien a quien no le gustes. Los bailarines están expuestos al público y los críticos abundan. No se puede ser todo para todos. No importa lo que hagas, siempre habrá alguien que piense diferente. Así que concentrate en hacer lo que en tu corazón sabes que es correcto. Lo que otros piensan y dicen de ti, no es tan importante. Lo importante es cómo te sientes sobre ti mismo.

12. A veces vas a fracasar. A veces, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, después de seguir el mejor consejo, de estar en el lugar correcto en el momento adecuado, fallamos. El fracaso es parte de la vida. El fracaso puede ser el catalizador para algunos de nuestros más grandes logros y es una experiencia de aprendizaje. Si nunca falláramos, nunca entenderíamos el valor de nuestros éxitos. Debes estar dispuesto a fallar. Cuando te pasa a ti (porque te va a pasar), aprende la lección que viene con el fracaso.

13. A veces se tiene que trabajar gratis. Si se te pide trabajar gratis, asegúrate de que estás realmente de acuerdo con dicho trabajo. Hay muchas buenas razones para trabajar gratis, y hay muchas otras para no hacerlo. Pregúntate si la causa lo merece, si la experiencia vale la pena, si te traerá alegría.

14. Hacer lo mismo una y otra vez esperando un resultado diferente es una tontería. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás obteniendo, si sigues haciendo el mínimo de clases requeridas, si sigues haciendo cada clase igual, con el mismo nivel de esfuerzo, si solo das el mínimo de tu capacidad, no esperes avanzar al siguiente nivel. Si quieres crecer como bailarín, debes ir más allá de tus limitaciones.

15. Nunca te sentirás 100% preparado. Nadie se siente 100% preparado cuando surge una oportunidad. Los bailarines tienen que estar dispuestos a tomar riesgos. Como independizarte para formar parte en una compañía fuera de tu ciudad, como confiar en un nuevo compañero para intentar una nueva forma de danza, los bailarines deben tener una mente tan flexible como su cuerpo.

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Fuente: http://balletpages.blogspot.mx